Tiempo de cocción de la calabaza en olla rápida

El tiempo de cocción de la calabaza en olla rápida varía entre 5 y 20 minutos según el tamaño de los trozos que cortes. Es el método más rápido para obtener una calabaza tierna y lista para usar en tus recetas. Lo importante es saber exactamente cuándo empieza a contar ese tiempo y cómo ajustarlo a lo que necesitas.

Tiempos exactos según el tamaño de los trozos

La clave está en el tamaño. Cuanto más pequeños sean los trozos, menos tiempo necesitarás. Aquí tienes los tiempos precisos una vez que la válvula de la olla empiece a liberar vapor:

Tamaño de los trozosTiempo de cocción
Pequeños (2-3 cm)5-7 minutos
Medianos (4-5 cm)10-12 minutos
Grandes (6-8 cm)15-20 minutos

Estos tiempos empiezan a contar desde que la olla alcanza la presión y la válvula comienza a soltar vapor de forma continua. Antes de ese momento, la olla está simplemente calentándose.

Para saber si la calabaza está lista, pincha un trozo con un tenedor. Si entra fácilmente y la carne está blanda, ya puedes apagar el fuego. Si todavía ofrece resistencia, dale 2 o 3 minutos más.

Preparación previa: corta bien, cocina mejor

Antes de meter la calabaza en la olla, dedica unos minutos a prepararla correctamente. Lava bien la piel bajo el grifo, incluso si vas a pelarla después. Sécala con un paño limpio.

Ahora decide si quieres pelarla o no. Si vas a hacer un puré o una crema, puedes dejar la piel, se ablandará con la cocción y aportará fibra. Si prefieres una textura más fina o vas a presentar los trozos tal cual, mejor pélalas con un pelador o un cuchillo bien afilado.

Corta la calabaza por la mitad y retira las semillas y las hebras fibrosas del centro con una cuchara. Luego córtala en trozos del tamaño que hayas elegido, pero procura que todos sean más o menos iguales. La uniformidad es fundamental para que todos se cuezan al mismo ritmo y no acabes con unos trozos blandos y otros aún duros.

Paso a paso para cocer calabaza en olla rápida

Cocer calabaza en olla rápida es sencillo si sigues estos pasos en orden:

1. Añade agua a la olla. No necesitas mucha cantidad, con uno o dos dedos de altura es suficiente. La calabaza suelta bastante líquido durante la cocción, así que no te excedas o acabarás con un caldo en lugar de calabaza cocida.

2. Coloca los trozos de calabaza. Ponlos dentro de la olla sin apretarlos demasiado. Deja espacio para que el vapor circule.

3. Cierra bien la tapa. Asegúrate de que el cierre esté bien ajustado y que la válvula de seguridad esté en posición correcta. Una olla mal cerrada no alcanzará la presión necesaria.

4. Enciende el fuego alto. Mantén la olla a temperatura alta hasta que la válvula empiece a silbar o a liberar vapor de forma constante. Ese es el momento en que la olla ha alcanzado la presión de trabajo.

5. Baja el fuego a intensidad media. Una vez que la válvula esté activa, reduce el fuego. No hace falta que siga al máximo, con calor medio es suficiente para mantener la presión.

6. Cuenta el tiempo según el tamaño de los trozos. Usa un temporizador. No te fíes de la memoria cuando estás cocinando otras cosas a la vez.

7. Apaga el fuego y libera la presión. Puedes hacerlo de forma natural, dejando que la olla se enfríe sola, o de forma rápida, abriendo la válvula con cuidado. La liberación natural tarda entre 10 y 15 minutos, pero hace que la calabaza quede más tierna. La rápida es útil si tienes prisa.

Trucos para una cocción perfecta

Algunos detalles marcan la diferencia entre una calabaza perfectamente cocida y un resultado mediocre.

No llenes la olla más de dos tercios de su capacidad. Las ollas rápidas necesitan espacio para generar presión. Si la llenas demasiado, la cocción será irregular y podrías tener problemas de seguridad.

Ten en cuenta que la calabaza suelta agua. Aunque añadas poca cantidad de líquido al principio, la propia hortaliza libera bastante agua al cocerse. Si quieres una calabaza más seca para hacer puré espeso o para rellenar, usa el mínimo de agua posible.

Si la calabaza está dura después del tiempo indicado, no pasa nada. Cierra de nuevo la olla y dale 2 o 3 minutos más. Cada olla tiene su potencia y cada calabaza su densidad.

Las variedades importan. La calabaza butternut o cacahuete es más tierna y se cuece antes. La calabaza violín o la potimarrón son algo más densas y pueden necesitar un minuto o dos extra. La calabaza de cabello de ángel es la más jugosa y se deshace rápido, vigílala de cerca.

Añadir una pizca de sal al agua de cocción realza el sabor natural de la calabaza. Si la vas a usar para un postre o un dulce, puedes añadir una rama de canela o un trozo de piel de naranja al agua. Los aromas se impregnarán durante la cocción.

¿Para qué usar la calabaza cocida?

Una vez que tengas la calabaza cocida, las posibilidades son enormes. Es una base versátil que se adapta a recetas dulces y saladas.

Tritúrala con un poco de caldo, cebolla pochada y un chorrito de nata para hacer una crema suave perfecta para cenas rápidas. Puedes añadirle jengibre fresco rallado o un toque de curry para darle carácter.

Úsala como base para purés infantiles o como guarnición saludable. La calabaza cocida combina muy bien con carnes asadas, especialmente con pollo o cerdo.

Si te gusta lo dulce, transforma esa calabaza en dulce de calabaza añadiendo piloncillo o azúcar moreno, canela y un poco del agua de cocción. Déjalo reducir a fuego lento hasta que tome textura de almíbar.

También puedes incorporarla a rellenos para empanadas, tartas o pasteles. Mezclada con queso ricotta y nuez moscada, se convierte en un relleno delicioso para pasta fresca.

Incluso funciona en postres y bizcochos. La calabaza aporta humedad y dulzor natural, perfecta para hacer un bizcocho esponjoso sin añadir demasiada grasa.

La olla rápida te regala calabaza tierna en minutos, lista para dar vida a cualquier plato que tengas en mente. Experimenta con los tiempos, prueba diferentes variedades y encuentra tu punto perfecto.

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