Tiempo de cocción de un mini lacón: cómo acertar siempre

El tiempo de cocción de un mini lacón de 1 kg es de 1 hora y 30 minutos en olla convencional, o 20 a 25 minutos en olla rápida. Pero el secreto no está solo en el tiempo: está en saber cuándo empezar a contar, cuándo parar y, sobre todo, en respetar el reposo que transforma una pieza cocida en un lacón perfecto. Te explicamos todo lo que necesitas para dominarlo.

¿Cuánto tiempo necesita un mini lacón de 1 kg?

En olla convencional

Coloca el mini lacón en una olla amplia, cúbrelo con agua fría abundante y lleva al fuego. Cuando el agua rompa a hervir, baja a fuego medio y cuenta 1 hora y 30 minutos. Este es el tiempo estándar para un mini lacón de aproximadamente 1 kg, el formato más habitual en el mercado.

Una vez transcurrido este tiempo, retira la olla del fuego pero deja el lacón dentro del caldo. Este reposo es fundamental: permite que la carne conserve toda su jugosidad y facilita enormemente el corte posterior. Lo ideal es dejarlo enfriar completamente en su propio líquido, incluso hasta el día siguiente.

En olla rápida

Si prefieres ahorrar tiempo, la olla express es tu aliada. Coloca el lacón con agua suficiente para cubrirlo, cierra la olla y espera a que suba la válvula. Desde ese momento, cuenta entre 20 y 25 minutos. Después, apaga el fuego y deja que la presión baje de forma natural, sin forzar la apertura.

El reposo sigue siendo importante aquí: mantén el lacón en el caldo con la olla tapada hasta que se enfríe. Aunque la cocción sea más rápida, el enfriamiento lento en el líquido sigue siendo la clave para una textura perfecta.

El momento exacto para empezar a contar

Muchos fallan aquí: el tiempo de cocción no empieza cuando pones la olla al fuego, sino cuando el agua hierve a borbotones. Este detalle marca la diferencia entre un lacón tierno y uno pasado de cocción. Mantén siempre la pieza completamente cubierta de agua durante todo el proceso.

La regla de oro: 1 hora por kilo de lacón

Si tu pieza pesa más o menos de 1 kg, aplica esta fórmula sencilla: 1 hora de cocción por cada kilo de peso. Para un mini lacón estándar de 1 kg, añade 30 minutos extra de margen. Esto garantiza que incluso las partes más gruesas queden perfectamente tiernas.

Para un lacón de 1,5 kg, necesitarás alrededor de 2 horas. Para uno de 2 kg, calcula 2 horas y media. Esta progresión te permite ajustar el tiempo sin temor a equivocarte, independientemente del tamaño de tu pieza.

Si tienes un codillo o un formato más pequeño, reduce proporcionalmente. La clave está en ser flexible pero riguroso: mejor pasarte 10 minutos que quedarte corto y tener que volver a poner la olla al fuego.

El truco para saber si está perfectamente cocido

Olvídate de calcular al milímetro. Existe un método infalible para verificar el punto exacto de cocción: clava un tenedor en la parte más gruesa de la piel. Si entra y sale con facilidad, sin resistencia, tu lacón está listo.

La piel es la zona más dura de toda la pieza. Si el tenedor atraviesa esta parte sin esfuerzo, puedes estar seguro de que el resto de la carne está tierna y jugosa. Este test visual y táctil nunca falla.

Otra señal inequívoca es observar cómo se comporta la carne cerca del hueso. Si se separa con facilidad al mover ligeramente la pieza, has alcanzado el punto óptimo. Si todavía ofrece resistencia, dale otros 15 o 20 minutos más de cocción.

Errores comunes que arruinan el lacón

Empezar a contar antes del hervor

Este es el error número uno. Poner el cronómetro cuando enciendes el fuego añade tiempo fantasma que seca la carne. Espera pacientemente a que el agua burbujee de verdad antes de empezar la cuenta atrás.

No mantener el lacón cubierto

Durante la cocción, el agua se evapora. Si no vigilas el nivel y dejas parte de la pieza al aire, esa zona quedará dura y fibrosa. Añade agua caliente si es necesario para mantener todo sumergido.

Sacar el lacón del caldo inmediatamente

La impaciencia es tu peor enemiga. Un lacón recién cocido y sacado del líquido pierde temperatura bruscamente, se contrae y se reseca. El reposo en el caldo es tan importante como la cocción misma.

Intentar cortarlo en caliente

Cortar el lacón cuando aún está tibio es una batalla perdida. La carne se deshilacha, se deshace y el resultado es un desastre visual. Déjalo enfriar completamente, preferiblemente en la nevera, y entonces obtendrás lonchas perfectas.

Preparación previa: lo que debes saber antes de cocer

Los mini lacones comerciales ya vienen desalados y en su punto óptimo de sal. No necesitas remojarlos ni cambiar el agua varias veces. Esto simplifica enormemente el proceso y te permite cocinarlos el mismo día que los compras.

Empieza siempre con agua fría. Meter el lacón directamente en agua hirviendo provoca un choque térmico que endurece la parte exterior mientras el interior sigue crudo. El calentamiento progresivo garantiza una cocción uniforme en toda la pieza.

No añadas sal al agua de cocción. El lacón ya tiene la salinidad justa. Agregar más sal solo conseguirá un resultado demasiado salado que arruinará el plato. Confía en el curado previo del producto.

Consejos finales para un resultado impecable

Programa tu cocción con antelación. Si piensas servir el lacón al día siguiente, cocínalo por la noche y déjalo reposar en su caldo toda la noche en la nevera. Al día siguiente, solo tendrás que sacarlo, cortarlo y servirlo. Esta técnica es la que usan los profesionales.

Cuando vayas a cortarlo, utiliza un cuchillo bien afilado y corta siguiendo el sentido de la fibra de la carne. Las lonchas deben ser finas pero no transparentes. Las partes que no consigas lonchear bien, guárdalas para hacer una empanada de lacón o para picar en ensaladas.

Si no vas a consumir todo el lacón, envasa al vacío las sobras. Cortado en lonchas y bien envasado, se conserva en la nevera hasta dos meses. Así tendrás lacón listo para improvisar una cena o preparar un bocadillo en cualquier momento.

No tires el caldo de cocción. Cuélalo bien y congélalo en recipientes pequeños. Es una base extraordinaria para sopas, guisos o para cocer verduras. El sabor concentrado que aporta es insustituible en muchas recetas gallegas.

Ahora que conoces los tiempos exactos, los trucos de verificación y los errores que debes evitar, cocer un mini lacón deja de ser una incógnita. Es solo cuestión de respetar los pasos, tener paciencia con el reposo y confiar en el proceso. El resultado te recompensará con creces.

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