
Tiempo de cocción de patatas pequeñas: guía práctica para cada método
Las patatas pequeñas necesitan entre 12 y 15 minutos en agua hirviendo para quedar perfectas. Este tiempo puede reducirse a 5 minutos en olla rápida o alargarse hasta 20 minutos si las cueces al vapor con la Thermomix. La clave está en elegir el método que mejor se adapte a tu cocina y tu ritmo.
Cuánto tardan en cocer las patatas pequeñas según el método
El tiempo de cocción de patatas pequeñas varía considerablemente según la técnica que elijas. Una patata pequeña o de guarnición pesa entre 60 y 100 gramos, muy diferente a una patata mediana de 200 gramos.
En agua hirviendo tradicional, el método más utilizado, tus patatas estarán listas en 12 a 15 minutos desde que el agua recupera el hervor. Si las cueces al vapor en una vaporera, el tiempo es prácticamente el mismo: unos 12 minutos. La olla rápida reduce drásticamente el proceso a solo 5 o 6 minutos una vez alcanzada la presión. El microondas ofrece la solución más veloz: entre 5 y 8 minutos a máxima potencia, perfecto cuando tienes prisa.
Cómo saber si tus patatas están en su punto
Pincha el centro de una patata con un cuchillo afilado o un palillo. Si entra con facilidad y sale limpio, sin resistencia, tus patatas están cocidas. Si notas que el cuchillo tropieza o la patata se siente dura en el centro, necesitan más tiempo.
Evita hacer esta prueba demasiado pronto o repetidamente. Cada vez que pinchas una patata, creas una herida que puede hacer que se deshaga o que pierda su forma durante la cocción. Espera al menos hasta el minuto 10 para hacer la primera comprobación si cocinas en agua hirviendo.
Otra señal visual: la piel de las patatas pequeñas se arruga ligeramente cuando están cocidas, y el color se vuelve más mate que brillante. Al sacarlas del agua, deberían mantener su forma íntegra sin desmoronarse.
Factores que influyen en el tiempo de cocción
El tamaño importa más de lo que piensas
Una patata baby de 40 gramos puede estar lista en 10 minutos, mientras que una patata catalogada como «pequeña» de 100 gramos necesitará esos 15 minutos completos. Por eso es fundamental elegir patatas del mismo tamaño cuando las cueces juntas.
Si mezclas tamaños diferentes, las más pequeñas se deshacen mientras las grandes quedan crudas en el centro. Invierte unos segundos al comprarlas o al seleccionarlas de la bolsa. Esa atención te ahorrará frustración cuando lleguen al plato.
Con piel o peladas marca la diferencia
Las patatas pequeñas con piel tardan aproximadamente 1 o 2 minutos menos que las peladas. La piel actúa como una barrera que retiene el calor y la humedad, acelerando ligeramente la cocción.
Cocer patatas pequeñas con piel tiene ventajas adicionales: conservan mejor su forma, no absorben tanta agua y mantienen más nutrientes. Solo necesitas lavarlas bien con un cepillo bajo el grifo para eliminar cualquier resto de tierra.
Si decides pelarlas antes de cocerlas, el tiempo será ligeramente superior y deberás vigilarlas más de cerca porque tienden a desmoronarse con mayor facilidad.
Variedad de patata
Las mejores patatas para cocer son las de piel amarillenta y forma ovalada: Monalisa, Kennebec, Spunta o Desirée. Estas variedades tienen la textura ideal, quedan tiernas por dentro sin deshacerse.
Las patatas nuevas, más pequeñas y con mayor contenido en agua, son perfectas para guarniciones. Se recogen antes de tiempo y su piel es tan fina que apenas se nota al comerlas. Tardan lo mismo que las patatas pequeñas normales, pero tienen menos probabilidad de romperse durante la cocción.
Paso a paso para cocer patatas pequeñas perfectas
Agua hirviendo (método tradicional)
Llena una olla grande con agua abundante. Cuanto más espacio tengan las patatas, más uniforme será la cocción. Pon el agua a fuego fuerte sin añadir todavía la sal.
Cuando el agua rompa a hervir con fuerza, añade una cucharada de sal y las patatas lavadas. No eches la sal antes porque el agua salada tarda más en hervir. Si quieres patatas con más sabor y que no se quiebren, añade también un chorrito de vinagre blanco en este momento.
Baja el fuego a intensidad media para mantener un hervor constante sin borbotones violentos. Cuenta 12 minutos y haz la prueba del cuchillo. Si entran con facilidad, apaga el fuego. Si notan algo duras, deja 2 o 3 minutos más.
Escurre las patatas inmediatamente y sumérgelas en un bol con agua fría durante un minuto. Este paso corta la cocción y evita que se pasen. Además, facilita enormemente pelarlas si necesitas hacerlo.
Cocción al vapor
Coloca un cestillo de vapor en una olla con agua hasta el borde inferior del cestillo, sin que el agua lo toque. Cuando el agua hierva, añade las patatas pequeñas lavadas, espolvorea sal por encima y tapa.
Cuece a fuego medio durante 12 minutos. El vapor trabaja de forma más suave que el agua hirviendo, respetando mejor la textura de la patata. Este método es ideal si buscas patatas para guarnición con una presentación impecable.
Olla rápida
Pon las patatas pequeñas en la olla con agua hasta cubrirlas dos tercios y añade sal. Cierra la olla y pon el fuego al máximo. Cuando aparezcan las dos líneas de presión, baja el fuego para mantener la presión estable.
Cuenta 5 minutos para patatas muy pequeñas, 6 minutos para las de tamaño guarnición estándar. Apaga el fuego y deja que la presión baje sola durante otros 5 minutos. No fuerces la válvula de escape inmediatamente o las patatas pueden quedar demasiado blandas.
Microondas
Lava las patatas y pinchálas varias veces con un tenedor para evitar que exploten. Colócalas en un recipiente apto para microondas con tapa, o envuélvelas en film transparente dejando una pequeña abertura para que escape el vapor.
Cocina a máxima potencia (800W) durante 5 minutos. Abre con cuidado y comprueba con un cuchillo. Si necesitan más tiempo, añade intervalos de 2 minutos hasta que estén tiernas. Este método conserva un sabor muy auténtico porque las patatas no pierden sabor en el agua.
Trucos para que no se pasen ni queden crudas
El vinagre blanco es tu aliado secreto. Un chorrito en el agua hirviendo (aproximadamente una cucharada sopera por litro de agua) hace que las patatas queden más sabrosas y menos quebradizas. No temas, no quedarán avinagradas. El vinagre se evapora y solo deja un toque de sabor potenciado.
Partir de agua fría o caliente es objeto de debate eterno en cocina. Para patatas pequeñas, añadirlas cuando el agua ya hierve da mejores resultados. La cocción es más rápida y uniforme. Si las pones en agua fría, el exterior se cuece antes que el interior.
Enfriar las patatas en agua helada nada más escurrirlas detiene la cocción al instante. Este paso es especialmente importante si no las vas a servir inmediatamente. Patatas que siguen en caliente después de escurridas pueden pasarse de cocción por el calor residual.
El error más común es pinchar las patatas demasiadas veces. Cada pinchazo es una puerta abierta para que entre agua y se deshagan. Haz la prueba solo una vez, cuando creas que están cerca del punto ideal.
Qué hacer con tus patatas pequeñas cocidas
Como guarnición clásica, las patatas pequeñas cocidas son perfectas acompañando carnes asadas, pescados al horno o platos de verduras. Sírvelas calientes con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, perejil fresco picado y una pizca de sal en escamas.
Para una ensaladilla rusa auténtica, las patatas pequeñas son ideales porque mantienen mejor su forma al cortarlas en dados. Déjalas enfriar completamente antes de mezclarlas con la mayonesa.
Si quieres patatas salteadas con un toque crujiente, cuécelas solo 10 minutos, justo por debajo del punto perfecto. Después córtalas por la mitad y saltéalas en una sartén con aceite bien caliente durante 5 minutos. Quedarán doradas por fuera y cremosas por dentro.
Las patatas pequeñas cocidas son también una base excelente para rellenar. Córtalas por la mitad, vacía ligeramente el centro con una cucharita y rellena con lo que más te guste: atún y mayonesa, salmón ahumado, champiñones salteados o simplemente queso gratinado.
El tiempo de cocción de patatas pequeñas no es complicado una vez conoces los tiempos básicos y los factores que influyen. Doce minutos en agua hirviendo te darán patatas perfectas en la mayoría de casos. El resto es cuestión de práctica y de encontrar el punto exacto que más te gusta.
