
Tiempo de cocción del pulpo en olla express
Cocer pulpo en olla express requiere 8 minutos por cada kilo de peso. Este método reduce drásticamente los tiempos de una cocción tradicional y garantiza un pulpo tierno sin complicaciones. La clave está en respetar los tiempos exactos y dejar que la presión haga su trabajo.
¿Cuántos minutos necesita el pulpo en la olla express?
El cálculo es sencillo: 8 minutos para el primer kilo, más 2 o 3 minutos adicionales por cada kilo extra. Nada de fórmulas complicadas ni recetas interminables.
| Peso del pulpo | Tiempo de cocción |
|---|---|
| 1 kg | 8 minutos |
| 2 kg | 10-11 minutos |
| 3 kg | 13-14 minutos |
| 4 kg | 16-17 minutos |
El tiempo empieza a contar cuando la válvula de la olla sube y alcanza presión. Antes de ese momento, el pulpo solo se está calentando. Este detalle marca la diferencia entre un pulpo perfecto y uno pasado de cocción.
Preparación antes de meter el pulpo en la olla
Antes de empezar a cocinar, hay tres pasos que no puedes saltarte si quieres un resultado decente.
La congelación es obligatoria. Aunque compres pulpo fresco, mételo en el congelador al menos 48 horas. El hielo rompe las fibras musculares del cefalópodo y lo ablanda. Sin este paso previo, el pulpo quedará duro como una suela de zapato.
Descongela el pulpo la noche anterior en la nevera. Nada de agua caliente ni microondas. Una descongelación lenta mantiene la textura intacta y evita que pierda líquido de golpe.
¿Y lo de asustar el pulpo? En olla express puedes olvidarte. Ese ritual de meter y sacar el pulpo del agua hirviendo tres veces es útil en cocción tradicional para que no se despelleje, pero con la presión de la olla no hace falta. Vas directo al grano.
La gran pregunta: ¿con agua o sin agua? Ambos métodos funcionan. Sin agua aprovechas el líquido que suelta el propio pulpo durante la cocción, lo que concentra más el sabor. Si prefieres añadir agua, que sea poca, solo para cubrir el fondo unos centímetros. El pulpo liberará suficiente jugo.
Paso a paso para cocer pulpo en olla express
El proceso es tan simple que casi da vergüenza llamarlo receta.
Coloca el pulpo descongelado y escurrido dentro de la olla. Si quieres, añade una hoja de laurel o un corcho de vino. El corcho es un truco tradicional gallego que ayuda a ablandar el pulpo, aunque con la congelación previa ya tienes medio camino hecho.
Cierra la olla y pon el fuego a máxima potencia. Espera pacientemente hasta que la válvula suba y marque presión. Ese es tu punto de partida.
Cuando la válvula alcance la presión adecuada, baja el fuego a medio. No hace falta mantener el fuego al máximo, solo mantener la presión estable. Ahora sí, empieza a contar los minutos según el peso de tu pulpo.
Una vez cumplido el tiempo, apaga el fuego y deja que la olla pierda presión de forma natural. No fuerces la apertura con agua fría. La presión irá bajando sola en unos 10-15 minutos, tiempo durante el cual el pulpo sigue cocinándose ligeramente por el calor residual.
Abre la olla cuando la válvula haya bajado por completo y saca el pulpo. Déjalo reposar unos minutos antes de cortarlo.
Cómo saber si el pulpo está en su punto
Confiar ciegamente en los tiempos está bien, pero verificar nunca está de más.
El truco del palillo es infalible. Clava un palillo o una brocheta en la parte más gruesa de uno de los tentáculos, cerca de la cabeza. Debe entrar con facilidad, como si pincharas una patata cocida. Si notas resistencia, necesita más tiempo.
Otro método rápido: corta con unas tijeras la base de un tentáculo. El interior debe verse cocido de forma uniforme, sin zonas translúcidas o excesivamente gomosas. Si ves que el centro sigue crudo, cierra la olla y dale 2-3 minutos más.
Visualmente, el pulpo cocido tiene un tono rosado-violáceo uniforme y los tentáculos se han encogido ligeramente. Si el color es grisáceo o demasiado oscuro, probablemente se haya pasado.
Errores comunes que arruinan el pulpo
Echar sal al agua de cocción: gran error. El pulpo ya tiene sal de forma natural y añadir más endurece la carne durante la cocción. La sal se echa al final, cuando lo sirves.
Cocinar pulpo fresco sin congelar: salvo que quieras ejercitar la mandíbula, congela siempre el pulpo antes de cocinarlo. No hay atajos aquí.
Exceso de agua en la olla: más agua no significa mejor cocción. El pulpo suelta muchísimo líquido durante el proceso. Si llenas demasiado la olla, el pulpo quedará aguado y perderá sabor.
Abrir la olla inmediatamente: la tentación es grande, pero ese reposo con presión residual es fundamental. El pulpo termina de cocinarse uniformemente y los jugos se redistribuyen por la carne.
Consejos para un pulpo tierno y sabroso
El líquido que suelta el pulpo durante la cocción es oro puro. No lo tires. Úsalo para cocer las patatas que acompañarán al pulpo a la gallega. Esas patatas (mejor sin pelar, cortadas en rodajas gruesas) absorberán todo el sabor del mar.
Si tu olla tiene diferentes niveles de presión, usa el nivel más alto. Mayor presión significa cocción más rápida y efectiva.
El corte también importa. Usa unas tijeras de cocina bien afiladas y corta los tentáculos en rodajas de aproximadamente un centímetro. La cabeza puedes picarla en trozos pequeños o reservarla para otras preparaciones como croquetas.
Para servir el pulpo a la gallega de verdad, coloca las rodajas sobre un plato de madera (o un plato normal si no tienes), espolvorea sal gorda, un buen pimentón de la Vera y un chorro generoso de aceite de oliva virgen extra. Simple, directo, delicioso.
La olla express convierte la cocción del pulpo en algo rápido y fiable. Ningún misterio, ninguna complicación. Solo tiempos claros, presión controlada y un pulpo que quedará tierno cada vez que lo prepares.
