
Tiempo de cocción de la lengua de vaca según tu método
Cocinar lengua de vaca por primera vez genera siempre la misma duda: ¿cuánto tiempo necesito realmente? La respuesta depende del método que elijas, pero también del tamaño de la pieza y de cómo la prepares. Aquí te doy los tiempos exactos para cada técnica y los trucos para saber si está perfectamente cocida.
¿Cuánto tiempo tarda en cocinarse la lengua de vaca?
El tiempo de cocción de la lengua de vaca varía significativamente según el método elegido. Una pieza de entre 750 gramos y 1,3 kilogramos necesita:
Olla convencional: 2 a 3 horas a fuego lento
Olla a presión: 1 a 1,5 horas desde que sube la válvula
Slow cooker: 6 a 8 horas a temperatura baja
Instant Pot: 45 minutos a alta presión más 15 minutos de despresurización natural
Estos tiempos asumen que partes de agua fría y que la lengua pesa entre 750 gramos y 1,3 kilos. Una pieza más grande puede necesitar 30 minutos adicionales. Si la lengua ha estado en salmuera, conviene remojarla 6 a 8 horas antes de cocinarla, cambiando el agua varias veces para reducir la sal.
Cocción en olla convencional: el método tradicional
Este es el método más usado y el que mejor controlas. Necesitas entre 2 y 3 horas dependiendo del tamaño de la lengua.
Lava bien la pieza bajo el grifo y colócala en una olla grande con agua fría. Añade zanahoria, puerro, apio, perejil fresco y una hoja de laurel. No pongas sal al principio porque endurece la carne. Lleva a ebullición y luego reduce el fuego al mínimo para que cueza sin burbujear violentamente.
A partir de las 2 horas, pincha la punta de la lengua con un tenedor o una brocheta. Es la zona que más tarda en ablandarse. Si atraviesa sin resistencia, está lista. Si notas que cuesta, dale 20 o 30 minutos más.
La ventaja de este método es que puedes controlar la textura con precisión. El inconveniente es el tiempo que requiere y que necesitas vigilar que el agua siempre cubra la carne.
Cocción en olla a presión: rápida y eficaz
La olla a presión reduce el tiempo a la mitad: entre 1 hora y 1 hora y media desde que empieza a silbar.
El procedimiento es similar. Coloca la lengua con las verduras aromáticas y agua suficiente para cubrirla. Cierra la olla y lleva a fuego fuerte hasta que suba la válvula. A partir de ese momento, reduce el fuego y cuenta el tiempo.
Para una lengua de un kilo, calcula 1 hora. Si pesa más de 1,2 kilos, añade 20 minutos. Deja que la olla pierda presión de forma natural antes de abrirla.
Este método es perfecto cuando tienes poco tiempo. El único inconveniente es que no puedes verificar el punto de cocción hasta el final, así que es importante calcular bien según el peso de la pieza.
Otros métodos: slow cooker e Instant Pot
Si prefieres cocinar sin vigilar, la slow cooker es ideal. Coloca la lengua con las verduras, cubre con agua o caldo y programa entre 6 y 8 horas a temperatura baja. La carne quedará extremadamente tierna y se deshará casi sola.
El Instant Pot combina rapidez y comodidad. Necesitas 45 minutos a alta presión. Tras el programa, deja que la olla se despresurice naturalmente durante 15 minutos antes de liberar el resto de vapor manualmente. Este método funciona especialmente bien con lenguas de ternera de menor tamaño.
Ambos métodos te permiten despreocuparte durante la cocción, pero requieren un equipamiento específico que no todos tienen en casa.
Cómo saber si la lengua está perfectamente cocida
La prueba definitiva es el test del tenedor. Pincha la punta de la lengua, que es la parte más dura. El tenedor debe atravesarla sin apenas resistencia. Si la carne aún opone algo de resistencia, necesita más tiempo.
Visualmente, la lengua cambia de color y la piel exterior se afloja ligeramente. Al tocarla con cuidado, debe sentirse blanda pero no desmenuzarse.
El error más común es sobrecocinarla. Si la dejas demasiado tiempo, la textura se vuelve harinosa y pierde jugosidad. Por el contrario, si la sacas antes de tiempo, quedará dura y elástica, imposible de cortar limpiamente.
Qué hacer después de la cocción
Retira la lengua del caldo caliente con cuidado de no quemarte. Déjala templar unos minutos hasta que puedas manipularla. Ahora viene el paso clave: pelar la piel que la recubre.
El calor ha ablandado el colágeno, así que la piel se retira fácilmente. Haz un corte pequeño en la base y tira con suavidad. Sale en trozos grandes. Retira también la zona central si tiene nervios o venas visibles.
Una vez pelada, vuelve a sumergirla en el caldo caliente y déjala allí hasta que la temperatura baje a unos 40 grados. Este paso evita que la carne se oscurezca al enfriarse.
Para conservarla, envuélvela en film transparente y guárdala en el frigorífico. Aguanta hasta 3 días. El caldo colado sirve para sopas o para hacer una salsa después.
Consejos prácticos para no fallar
Empieza siempre con agua fría, nunca caliente. Esto permite que la cocción sea progresiva y que la carne suelte las impurezas de forma natural.
No añadas sal al agua de cocción al principio. La sal endurece las fibras y alarga el tiempo necesario. Puedes salarla después o al preparar el plato final.
Añade verduras aromáticas generosas: zanahoria, puerro, apio, perejil y laurel. Durante la cocción larga, estos ingredientes perfuman la carne y enriquecen el caldo.
Calcula unos 200 gramos de lengua cocida por persona. Una pieza de un kilo te da para 4 o 5 comensales una vez pelada y limpia.
Si nunca has cocinado lengua, empieza con una pieza pequeña de ternera, que es más tierna y delicada que la de vaca adulta. Te resultará más fácil controlar el punto.
Con estos tiempos y técnicas, cocinar lengua de vaca deja de ser un misterio. Es una carne excepcional, tierna y sabrosa, que merece la pena probar al menos una vez. Dale el tiempo que necesita y el resultado te sorprenderá.
