
Tiempo de cocción de los garbanzos en olla normal
Si tienes los garbanzos en remojo y te preguntas cuánto tiempo necesitas para cocerlos, aquí está la respuesta: entre 90 minutos y 2 horas a fuego lento. Este rango depende de la edad del garbanzo, su variedad y la dureza del agua. Lo importante es que estés preparado para dedicarles tiempo, porque los garbanzos no tienen prisa.
¿Cuánto tardan exactamente en cocerse los garbanzos en olla tradicional?
El tiempo de cocción de los garbanzos en olla normal varía según varios factores. Los garbanzos recién cosechados necesitan menos tiempo, alrededor de 60 a 90 minutos. Los garbanzos que llevan meses almacenados pueden llegar a las 2 horas sin problemas.
La variedad también influye. Los garbanzos tipo Pedrosillano (más pequeños y arrugados) suelen cocerse en 90 minutos. Los garbanzos castellanos (más grandes y redondos) pueden necesitar hasta 2 horas para quedar tiernos.
¿Cómo saber si están listos? Saca uno con una cuchara, déjalo enfriar unos segundos y apriétalo entre los dedos. Si se aplasta con facilidad sin resistencia, están perfectos. Si el centro aún está duro, necesitan más tiempo.
El remojo: la clave para reducir el tiempo de cocción
Sin remojo previo, olvídate de cocinar garbanzos en tiempo razonable. Este paso es absolutamente imprescindible y no opcional.
Deja los garbanzos sumergidos en agua fría durante 8 a 12 horas. Necesitas el triple de agua que de garbanzos. Durante este tiempo, la legumbre se hidrata, duplica su tamaño y se prepara para una cocción uniforme.
Si no los remojas, el tiempo de cocción se duplica fácilmente. Estarás más de 3 horas vigilando la olla. Además, los garbanzos sin remojo producen más gases durante la digestión y pueden quedar desiguales: unos blandos por fuera y duros por dentro.
Un truco para el verano: pon los garbanzos a remojar en la nevera. El calor puede fermentarlos y echar a perder todo el proceso.
Paso a paso: cómo cocer garbanzos en olla normal
Ahora viene la parte práctica. Sigue estos pasos y tendrás garbanzos tiernos sin que se rompan o pierdan la piel.
Prepara el agua de cocción. Llena la olla con agua y ponla a calentar. El agua debe estar hirviendo antes de añadir los garbanzos. Este detalle marca la diferencia. Si echas los garbanzos en agua fría, la cocción será irregular.
Añade los garbanzos escurridos. Cuando el agua hierva, incorpora los garbanzos ya escurridos del remojo. Nunca uses el agua del remojo para cocerlos. Asegúrate de que el agua cubra los garbanzos con 2 o 3 centímetros de margen por encima.
Retira la espuma. Durante los primeros 5 o 10 minutos, verás que se forma espuma en la superficie. Retírala con una espumadera. Mantén el fuego alto durante este tiempo para que el agua vuelva a hervir.
Baja el fuego al mínimo. Una vez retirada la espuma, baja el fuego considerablemente. Los garbanzos deben cocer a fuego lento, casi sin burbujear. Si hierven a borbotones, se romperán y soltarán la piel.
Tapa la olla. Cocina con la tapa puesta durante todo el proceso. Esto mantiene la temperatura constante y evita que se evapore demasiada agua.
Añade la sal al final. La sal endurece la piel de los garbanzos si la añades al principio. Espera hasta los últimos 15 o 20 minutos de cocción. También puedes salarlos una vez cocidos.
Si durante la cocción notas que falta agua, añade siempre agua caliente. El agua fría corta la cocción y los garbanzos se asustan, quedando duros.
Los errores que alargan el tiempo de cocción
Hay prácticas que sabotean la cocción sin que te des cuenta. Evítalas y ahorrarás tiempo y disgustos.
Añadir agua fría a mitad de cocción. Este es el error clásico que provoca el famoso «susto» de los garbanzos. El cambio brusco de temperatura detiene el proceso de cocción y endurece la legumbre. Si necesitas añadir agua, que sea caliente o hirviendo.
Hervir a fuego fuerte. Los garbanzos no toleran la cocción violenta. Un hervor constante y fuerte los deshace por fuera mientras el interior permanece duro. El fuego lento es tu aliado.
Echar sal al principio. Ya lo hemos mencionado, pero merece repetirse. La sal al inicio endurece la piel y prolonga innecesariamente la cocción. Siempre al final.
Usar agua muy dura o calcárea. Si vives en una zona con agua muy dura, es posible que tus garbanzos tarden más en ablandarse. En casos extremos, considera usar agua embotellada o filtrada.
No tapar la olla. Cocinar sin tapa significa pérdida de temperatura y evaporación constante. El tiempo de cocción se alarga y tendrás que estar añadiendo agua continuamente.
Trucos para que queden perfectos sin perder tiempo
Más allá de evitar errores, hay pequeños trucos que mejoran el resultado final.
Añade aromáticos desde el principio. Una o dos hojas de laurel, un diente de ajo sin pelar o media cebolla aportan sabor al garbanzo y al caldo. No interfieren con la cocción y mejoran notablemente el resultado.
Incorpora una zanahoria entera. Además de sabor, la zanahoria libera azúcares naturales que suavizan el agua y ayudan a que los garbanzos queden más tiernos.
Una pizca de bicarbonato. Este truco divide opiniones. Media cucharadita de bicarbonato en el agua de cocción puede reducir ligeramente el tiempo, pero úsalo con moderación. Demasiado bicarbonato deshace los garbanzos y altera el sabor.
Mantén la temperatura constante. Una vez que bajes el fuego, no lo subas ni lo bajes. La cocción lenta y constante es la clave para garbanzos tiernos y enteros.
Prueba antes de apagar el fuego. No te fíes del reloj. Cada garbanzo es diferente. Prueba uno a los 90 minutos y decide si necesitan más tiempo. Mejor pecar de cocidos que quedarse corto.
Comparativa: olla normal vs olla express
| Característica | Olla normal | Olla express |
|---|---|---|
| Tiempo de cocción | 90 a 120 minutos | 20 a 25 minutos |
| Remojo previo | Imprescindible (8-12h) | Imprescindible (8-12h) |
| Control del proceso | Alto (puedes revisar cuando quieras) | Bajo (no puedes abrir durante la cocción) |
| Textura final | Más control, menos riesgo de pasarse | Rápido pero fácil pasarse de cocción |
| Sabor del caldo | Más concentrado y sabroso | Menos tiempo para desarrollar sabor |
| Consumo energético | Mayor (más tiempo de cocción) | Menor (cocción rápida) |
| Vigilancia | Requiere atención ocasional | Mínima una vez cerrada |
La elección depende de tu tiempo disponible y de tus prioridades. La olla normal te da más control y un caldo excepcional. La olla express te saca del apuro cuando tienes prisa.
Qué hacer con los garbanzos cocidos
Una vez cocidos, los garbanzos aguantan perfectamente en la nevera durante 4 o 5 días en un recipiente hermético con su caldo de cocción. Este caldo es oro líquido: úsalo como base para sopas, arroces o guisos.
También puedes congelarlos. Escúrrelos bien, repártelos en porciones y congélalos en bolsas herméticas. Aguantan hasta 3 meses sin perder calidad. Descongélalos en la nevera o directamente en la sartén si los vas a saltear.
Con garbanzos cocidos tienes infinitas posibilidades: un hummus cremoso en 5 minutos, una ensalada fresca con tomate y pepino, unos garbanzos especiados al estilo marroquí, o el clásico potaje con espinacas y chorizo. También funcionan de maravilla en currys, salteados con verduras o incluso tostados al horno como snack crujiente.
Cocer garbanzos en olla normal requiere paciencia, pero el resultado merece la pena. Nada supera el sabor de unos garbanzos bien cocidos, tiernos por dentro y enteros por fuera, nadando en un caldo aromático que ya pide ser mojado con pan. Ahora que conoces los tiempos y los trucos, solo te queda poner la olla al fuego.
