
Tiempo de cocción de nécoras congeladas
El tiempo de cocción de nécoras congeladas varía entre 5 y 8 minutos según el tamaño, pero solo si están crudas. Si compraste nécoras ya cocidas congeladas, no necesitas cocerlas de nuevo. Esta distinción es fundamental antes de meter cualquier pieza en la olla, porque el error más común es intentar cocer nécoras que ya vienen listas para consumir.
Nécoras cocidas o crudas: la distinción que lo cambia todo
Muchas nécoras congeladas se venden ya cocidas. Lo sabrás mirando el envase: debe indicar claramente si están crudas o cocidas. Si no lo especifica, fíjate en el color. Las nécoras cocidas tienen un tono rojizo incluso congeladas, mientras que las crudas mantienen su color oscuro tirando a negro.
Si tus nécoras están cocidas, tu trabajo se reduce a descongelarlas lentamente en el frigorífico durante unas horas. Una vez descongeladas, ya están listas para consumir directamente a temperatura ambiente o ligeramente frías. No necesitan volver a pasar por agua hirviendo.
Si están crudas, entonces sí necesitas seguir todo el proceso de cocción. Pero primero, hay que descongelarlas correctamente.
Cómo descongelar nécoras crudas correctamente
El método más seguro y recomendado es la descongelación lenta en el frigorífico. Saca las nécoras del congelador y déjalas en un recipiente tapado dentro de la nevera durante 8 a 12 horas, idealmente de un día para otro. Este método preserva la textura y el sabor.
Si tienes prisa y necesitas acelerar el proceso, coloca las nécoras en una bolsa hermética y sumérgelas en un recipiente con agua fría. Cambia el agua cada 30 minutos. En aproximadamente una o dos horas estarán descongeladas. Este método es válido, pero el primero siempre da mejores resultados.
Nunca descongeles nécoras a temperatura ambiente sobre la encimera ni uses el microondas. Ambos métodos alteran la textura de la carne y pueden comprometer la seguridad alimentaria. La paciencia aquí marca la diferencia entre unas nécoras jugosas y unas desastrosas.
Tiempo de cocción exacto según el tamaño
Una vez descongeladas, el tiempo de cocción varía según el tamaño de las piezas. Esta tabla te servirá como referencia:
| Tamaño de la nécora | Tiempo de cocción |
|---|---|
| Pequeña | 5-6 minutos |
| Mediana | 6-7 minutos |
| Grande | 7-8 minutos |
Estos tiempos se cuentan desde el momento en que el agua vuelve a hervir tras introducir las nécoras. No antes. Si empiezas a cronometrar cuando el agua aún no borbotea, te quedarán poco hechas.
El proceso paso a paso para cocer nécoras congeladas
Preparar el agua
Elige una olla lo suficientemente grande para que las nécoras queden cubiertas por completo. Llénala de agua dejando varios dedos de margen por encima de donde quedarán las nécoras. Demasiada agua no es problema, poca sí.
Añade 60 gramos de sal gruesa por cada litro de agua. Es importante que sea sal gruesa, no sal fina. La sal fina se disuelve más rápido y penetra demasiado, dejando las nécoras excesivamente saladas. La gruesa aporta el punto justo de salinidad que realza el sabor sin dominarlo.
Si quieres darles un toque aromático, añade 2 o 3 hojas de laurel al agua. No es obligatorio, pero suma. El laurel aporta un matiz sutil que combina muy bien con el marisco.
Introducir las nécoras
Las nécoras congeladas y descongeladas están muertas, así que no hay que meterlas en agua fría como ocurre con las vivas. Espera a que el agua hierva con fuerza antes de introducirlas.
Cuando el agua borbotee, usa unas pinzas de cocina para colocar cada nécora con cuidado. Evita lanzarlas desde arriba porque pueden romperse o salpicarte con agua hirviendo. Mételas una a una, despacio.
No introduzcas demasiadas piezas a la vez. Si la temperatura del agua baja drásticamente al añadir las nécoras, la cocción será desigual. Mejor hacer dos tandas que meter todo de golpe.
Controlar la cocción
Una vez dentro todas las nécoras, mantén el fuego alto para que el agua recupere el hervor lo antes posible. Cuando vuelva a borbotear, ahí empieza el cronómetro.
El hervor debe ser constante pero no excesivamente violento. Un borboteo enérgico puede hacer que las patas se desprendan o que la carne se endurezca. Ajusta el fuego a medio-alto para mantener un hervor firme pero controlado.
Sabrás que están listas cuando alcancen un color rojo vivo intenso. Este cambio de color es la señal visual más clara, junto con el tiempo cronometrado, de que la cocción está en su punto.
Enfriar correctamente
En cuanto termine el tiempo de cocción, retira las nécoras inmediatamente con una espumadera. No las dejes en el agua caliente pensando que se mantendrán mejor. Seguirán cocinándose con el calor residual y acabarás con carne gomosa.
Prepara un recipiente grande con agua muy fría y bastante hielo. Sumerge las nécoras ahí durante 30 a 40 minutos. Este choque térmico corta la cocción en seco y fija la textura de la carne, dejándola jugosa y tierna.
Después de este tiempo, ya puedes escurrirlas y servirlas. En Galicia se prefieren comerlas templadas o frías, nunca calientes. Así el sabor se aprecia mejor.
Errores comunes al cocer nécoras congeladas
Uno de los fallos más habituales es intentar cocer las nécoras sin descongelarlas antes. Meterlas directamente del congelador al agua hirviendo provoca una cocción totalmente desigual: el exterior se cuece mientras el interior sigue congelado. El resultado es carne dura por fuera y cruda por dentro.
Pasarse con el tiempo de cocción es otro clásico. Basta con un par de minutos de más para que la carne pierda su textura tierna y se vuelva gomosa. Por eso es crucial usar un temporizador. La memoria es frágil cuando estás cocinando varias cosas a la vez.
Usar sal fina en lugar de sal gruesa parece un detalle menor, pero marca una gran diferencia. La sal fina sala mucho más porque se disuelve de inmediato. Las nécoras absorben demasiado y quedan intragables. Siempre sal gruesa.
No enfriarlas después de la cocción es otro error que pasa factura. Si las dejas simplemente escurrir, el calor interno continúa cocinándolas. Cuando te las lleves a la boca, notarás que la textura es seca y fibrosa. El baño de agua helada no es un capricho, es parte esencial del proceso.
Conservación tras la cocción
Una vez cocidas y enfriadas, las nécoras se conservan en la nevera durante 2 o 3 días como máximo. Guárdalas en un recipiente hermético para que no absorban olores de otros alimentos ni se sequen.
¿Se pueden recongelar después de cocerlas? Técnicamente sí, pero no es recomendable. Cada congelación y descongelación deteriora la textura de la carne. Si tienes que hacerlo por fuerza mayor, envuélvelas bien con film transparente o en una bolsa al vacío. Pero ten claro que la calidad no será la misma.
Lo mejor es cocer solo las nécoras que vayas a consumir en los próximos días. Si tienes muchas, deja algunas en el congelador crudas y ve sacándolas según necesites. Así siempre disfrutarás de la mejor textura posible.
El toque final que marca la diferencia
Una vez dominado el tiempo de cocción de nécoras congeladas, solo queda disfrutarlas. Una vinagreta ligera con un chorrito de aceite de oliva virgen, vinagre y una pizca de perejil fresco realza su sabor sin taparlo. También funcionan perfectas con solo un toque de limón exprimido. Sirve pan fresco al lado y un vino blanco bien frío. Así, estas joyas del mar se convierten en el aperitivo que todos recordarán.
