Tiempo de cocción del codillo en olla normal

Cocinar un codillo en olla tradicional requiere paciencia, pero el resultado vale la espera. El tiempo de cocción del codillo en olla normal oscila entre 60 y 120 minutos según el tipo de pieza y su peso. A continuación, encuentras todos los tiempos concretos, los factores que influyen y los trucos para verificar que la carne está perfectamente tierna.

¿Cuánto tiempo necesita un codillo en olla normal?

El tiempo varía según el tipo de codillo que vayas a preparar. Un codillo fresco de aproximadamente 1 kg necesita entre 90 y 120 minutos de cocción a fuego medio-bajo. Si optas por un codillo semicocido, el tiempo se reduce a 60-90 minutos, ya que la pieza ha recibido un tratamiento térmico previo. Los codillos salmurizados, muy habituales en el supermercado, requieren un tiempo similar: entre 60 y 90 minutos.

Estos tiempos parten de una pieza entera de alrededor de 1 kg. Si tu codillo pesa más, deberás añadir tiempo. Por cada medio kilo adicional, calcula entre 20 y 30 minutos extra. Un codillo de 1,5 kg puede necesitar hasta 2 horas y media de cocción.

Tipo de codilloPeso aproximadoTiempo de cocción
Codillo fresco1 kg90-120 minutos
Codillo semicocido1 kg60-90 minutos
Codillo salmuerizado1 kg60-90 minutos
Codillo deshuesado/troceado1 kg40-50 minutos

Si decides trocear el codillo o pedir al carnicero que lo deshuese, el tiempo de cocción se reduce considerablemente: apenas 40-50 minutos serán suficientes para que la carne quede tierna.

Factores que modifican el tiempo de cocción

El tamaño es el factor más evidente. Un codillo pequeño de 800 gramos puede estar listo en poco más de una hora, mientras que una pieza de 1,5 kg o más puede acercarse a las 3 horas de cocción. La regla general es simple: más peso, más tiempo.

El estado inicial del producto también cuenta. Un codillo fresco, sin ningún tipo de tratamiento previo, necesita el tiempo máximo. Los codillos semicocidos que venden envasados al vacío ya han pasado por una primera cocción industrial, lo que acelera el proceso en casa. Los salmurizados, conservados en salmuera, también cocinan algo más rápido que los frescos.

La textura que buscas influye directamente en el tiempo. Si prefieres una carne firme, que no se deshaga al cortarla, retira el codillo cuando el cuchillo entre con facilidad pero la pieza aún tenga estructura. Si te gusta la carne fundente, que prácticamente se separe sola del hueso, extiende la cocción hasta que veas que empieza a desmoronarse ligeramente. Ten en cuenta que pasadas las 3 horas, la carne puede perder demasiada consistencia.

El troceado transforma los tiempos por completo. Un codillo cortado en trozos de 5-6 cm, sin hueso, apenas necesita 40 minutos para estar tierno. Este método es práctico si tienes prisa o si tu olla no es lo suficientemente grande para la pieza entera.

Cómo saber si el codillo está en su punto

La técnica más fiable es la del pincho o cuchillo fino. Introduce la punta en la parte más gruesa del codillo, cerca del hueso. Si entra sin resistencia, como si atravesaras mantequilla, la carne está lista. Si notas que cuesta, dale 15-20 minutos más y vuelve a comprobar.

La separación de la carne del hueso es otra señal clara. Cuando el codillo está en su punto, la carne empieza a despegarse del hueso con facilidad. No hace falta que se caiga sola, pero debe ceder sin esfuerzo al tirar ligeramente con un tenedor.

Puedes hacer una prueba táctil con el tenedor. Intenta desmenuzar un pequeño trozo de la parte exterior. Si la carne se desmenuza con suavidad pero no se deshace por completo, has dado en el clavo. Si aún está dura o fibrosa, necesita más tiempo.

Existe un límite que conviene respetar. Después de 3 horas de cocción a temperaturas normales de ebullición, la carne comienza a perder estructura de forma irreversible. El codillo puede convertirse en una masa excesivamente blanda, agradable para algunos paladares pero poco apetecible si buscas una textura más definida.

Diferencias con la olla a presión

La olla express reduce el tiempo de cocción del codillo a 30-45 minutos desde que la válvula empieza a girar. Este ahorro de tiempo, entre 50% y 60% respecto a la olla tradicional, convierte a la olla a presión en la favorita de muchos cocineros caseros.

La olla normal ofrece otras ventajas. Permite un control más pausado del proceso. Puedes abrir la tapa en cualquier momento para verificar el punto de cocción, añadir líquido si hace falta o ajustar el fuego sin prisas. El sabor resultante también tiene matices. La cocción lenta y sin presión permite que los aromas se desarrollen con más calma, y algunos consideran que la textura final es más natural.

Existe una advertencia que circula entre recetas antiguas: el codillo, por su alto contenido en gelatina, puede obstruir la válvula de la olla express en algunos modelos antiguos. Esto no suele ser un problema con ollas modernas, pero si usas una olla exprés tradicional con pitorro, la olla normal elimina cualquier riesgo.

Consejos prácticos para la cocción en olla normal

El agua debe cubrir el codillo por completo. Calcula unos 2-3 dedos de líquido por encima de la carne. Si el nivel baja durante la cocción, añade agua caliente para mantener la pieza sumergida. Nunca agregues agua fría de golpe, ya que puede endurecer la carne temporalmente.

La temperatura de cocción marca la diferencia. Tras el hervor inicial a fuego fuerte, reduce a fuego medio-bajo. El agua debe borbotear ligeramente, con suavidad, sin hervir a borbotones. Una cocción demasiado violenta no acelera el proceso y puede resecar la parte exterior del codillo.

Los aromáticos convierten el agua de cocción en un caldo sabroso que puedes aprovechar después. Una hoja de laurel, una cebolla partida por la mitad, un par de dientes de ajo sin pelar y una zanahoria aportan profundidad de sabor sin complicaciones. Puedes añadir también granos de pimienta negra, una rama de tomillo o romero si te apetece.

Si tu codillo es salmuerizado o semicocido, no añadas sal al agua de cocción. Estos productos ya llevan sal incorporada, a menudo en cantidad generosa. Probar el caldo a mitad de cocción te ayudará a decidir si necesita un ajuste de sazón.

Vigila el nivel de agua cada 30-40 minutos. La evaporación es más pronunciada en la olla normal que en la express, y un descuido puede dejarte sin líquido. Mantén siempre una tetera con agua caliente cerca para rellenar cuando sea necesario.

Combinaciones de cocción

Si buscas un codillo tierno por dentro y crujiente por fuera, combina la olla con el horno. Cuece el codillo en la olla durante 60-90 minutos, hasta que esté casi en su punto. Retíralo con cuidado, colócalo en una bandeja de horno y rocía con un poco del caldo de cocción.

Precalienta el horno a 200-220°C con calor arriba y abajo. Hornea durante 20-30 minutos, dándole la vuelta a media cocción para que se dore de manera uniforme. La piel adquiere una textura crujiente espectacular que contrasta con la carne fundente del interior.

Este método mixto es ideal cuando quieres impresionar en una comida especial. Requiere más trabajo que la cocción simple en olla, pero el resultado justifica el esfuerzo. Además, puedes usar el caldo de cocción para preparar una salsa reducida que acompañe el plato.


El tiempo de cocción del codillo en olla normal requiere paciencia, pero te recompensa con un control total sobre la textura y el sabor. Entre 60 y 120 minutos según el tipo de pieza, vigilando el agua y comprobando el punto con un pincho, conseguirás un codillo tierno y sabroso. La cocción lenta tiene su encanto, y el resultado en mesa lo demuestra.

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