
Tiempo de cocción garbanzos olla exprés
Cocer garbanzos en olla exprés es rápido y sencillo si conoces el tiempo exacto. La respuesta directa: 20 minutos desde que sube la válvula si los has puesto en remojo. Sin embargo, este tiempo puede variar según el tipo de garbanzo, la dureza del agua o incluso la frescura de la legumbre. Te explico todo lo que necesitas saber para que tus garbanzos queden tiernos, nunca blandos ni duros.
Tiempo estándar de cocción en olla exprés
El tiempo de cocción de los garbanzos en olla exprés varía principalmente según si los has remojado o no.
Con remojo previo de 8 a 12 horas: 20 a 25 minutos desde que la válvula empieza a liberar vapor. Este es el método más común y el que te garantiza mejores resultados. Los garbanzos duplican su tamaño durante el remojo y se hidratan, lo que reduce considerablemente el tiempo de cocción.
Sin remojo previo: 40 a 50 minutos desde que sube la válvula. Si no tienes tiempo o has olvidado ponerlos en remojo, puedes cocerlos directamente, pero el tiempo se duplica. La textura final puede ser menos uniforme.
Punto crucial: empieza a contar el tiempo solo cuando la válvula de presión esté completamente activa y liberando vapor de forma constante. Antes de ese momento, la olla está simplemente calentándose.
Una vez transcurrido el tiempo, apaga el fuego y deja que la olla libere la presión de forma natural. No fuerces la apertura de la válvula. Este reposo final permite que los garbanzos terminen de cocinarse con el calor residual y evita que se rompan.
Variables que afectan el tiempo de cocción
No todos los garbanzos se cocinan igual. Varios factores pueden hacer que necesites ajustar el tiempo.
Tipo de garbanzo: El garbanzo lechoso, de tamaño mediano y forma redondeada, es el más común y cuece en los 20 minutos estándar. El garbanzo pedrosillano, más pequeño y de piel fina, puede estar listo en apenas 15 minutos. Si cocinas garbanzos grandes o de variedades menos comunes, añade 5 minutos extra.
Frescura de la legumbre: Los garbanzos viejos, guardados durante años en el fondo del armario, pierden humedad y tardan más en cocinarse. Pueden necesitar hasta 30 minutos incluso con remojo. Los garbanzos de la última cosecha cuecen más rápido y tienen mejor textura.
Dureza del agua: Si vives en una zona con agua muy calcárea, tus garbanzos tardarán entre 5 y 10 minutos más en ablandarse. El calcio del agua endurece la piel de la legumbre. Algunos cocineros añaden una pizca de bicarbonato para contrarrestar este efecto.
Presión de la olla: Las ollas exprés modernas tienen dos niveles de presión. Si cocinas en la primera posición (presión baja), necesitarás los 20 a 25 minutos completos. En la segunda posición (presión alta), el tiempo se reduce a 15 a 18 minutos, aunque no todas las ollas funcionan igual. Consulta siempre el manual de tu modelo específico.
Paso a paso para cocer garbanzos perfectos
El proceso es sencillo, pero respetar cada paso marca la diferencia entre unos garbanzos tiernos y otros duros o deshechos.
Remojo previo: Coloca los garbanzos en un recipiente amplio y cúbrelos con agua fría abundante. Deben quedar al menos 5 centímetros por encima, porque duplicarán su tamaño. Déjalos reposar entre 8 y 12 horas. Si hace calor o es verano, mejor ponlos en la nevera para evitar fermentaciones. Por la mañana, escúrrelos y desecha esa agua.
Proporción de agua: En la olla exprés, cubre los garbanzos con agua limpia. La cantidad ideal es que el agua supere los garbanzos por unos 3 centímetros. No llenes la olla más de dos tercios de su capacidad total. Este espacio es fundamental para que la válvula funcione correctamente.
Inicio de la cocción: Añade una pizca de sal y cierra bien la olla. Pon el fuego al máximo. Los primeros minutos, el agua se calienta y empieza a generar vapor. Cuando la válvula suba y comience a liberar vapor de forma constante, ese es tu momento cero. Baja entonces el fuego a medio o medio bajo, lo justo para que la válvula se mantenga activa pero sin silbar excesivamente.
Durante la cocción: Deja que los garbanzos cuezan los 20 minutos sin tocar nada. No abras la olla. No muevas la válvula. Simplemente vigila que el fuego sea constante y que la válvula siga liberando vapor suavemente.
Final y reposo: Pasados los 20 minutos, apaga el fuego y aparta la olla. Deja que la presión baje sola. Esto puede tardar entre 10 y 15 minutos. Solo cuando la válvula haya bajado completamente y no quede presión interior, abre la tapa. Prueba un garbanzo: debe estar tierno al morderlo, con el interior cremoso, pero mantener su forma. Si están un pelín duros, cierra de nuevo la olla y dales 5 minutos más de cocción.
Errores comunes y cómo evitarlos
Algunos fallos repetidos pueden arruinar la cocción, pero todos tienen solución.
No respetar el remojo: Saltarte este paso no solo alarga el tiempo de cocción. Los garbanzos sin hidratar absorben menos sabor del caldo y su textura final es menos agradable. Si tienes prisa, existe un truco de remojo rápido: hierve los garbanzos 5 minutos en agua abundante, apaga el fuego y déjalos reposar una hora tapados. Luego procede con la cocción en olla exprés como si hubieran estado en remojo toda la noche, aunque el resultado no será exactamente igual.
Abrir la olla antes de tiempo: La tentación de forzar la válvula para ver si están listos es grande, pero terrible idea. Los garbanzos se rompen, la piel se desprende y pierden su forma. La presión debe bajar siempre de forma natural. Si realmente tienes prisa, coloca la olla bajo el grifo de agua fría unos segundos, pero esta técnica enfría el contenido y puede afectar la textura.
Exceso o falta de agua: Demasiada agua diluye el sabor y hace los garbanzos insípidos. Poca agua provoca que algunos garbanzos queden fuera del líquido y no se cuezan uniformemente. La regla de los 3 centímetros por encima de los garbanzos es tu aliada.
No bajar el fuego tras subir la válvula: Muchos mantienen el fuego alto durante toda la cocción. Esto provoca una ebullición demasiado violenta que puede romper los garbanzos y hacer que la piel se desprenda. Una vez la válvula está activa, el fuego debe ser moderado, solo lo necesario para mantener la presión.
Trucos profesionales para garbanzos tiernos
Estos consejos de cocina tradicional marcan la diferencia.
Temperatura del agua inicial: Aunque algunos defienden que los garbanzos deben empezar en agua fría junto con todos los ingredientes, otros cocineros prefieren calentar primero el agua aparte y añadirla hirviendo a los garbanzos ya escurridos. Este segundo método acelera el proceso porque la olla alcanza presión más rápido y el choque térmico ayuda a que la piel se ablande mejor.
Añadir bicarbonato: Si tu agua es muy dura o tus garbanzos llevan años guardados, una pizca de bicarbonato sódico (media cucharadita de café) en el agua de cocción hace maravillas. Ablanda la piel y reduce el tiempo necesario. No te pases con la cantidad o tus garbanzos quedarán demasiado blandos y perderán sabor.
Control de la textura: Los garbanzos deben quedar tiernos pero enteros. Si los vas a usar en ensaladas frías, mejor que queden al dente, ligeramente firmes. Para cocidos, potajes o guisos que seguirán cocinándose, puedes retirarlos cuando aún tengan algo de resistencia al morderlos. Para hummus o purés, déjalos los 25 minutos completos, así se deshacen mejor al triturar.
El susto del agua fría: Técnica de la abuela que funciona. Durante la cocción tradicional en cazuela normal, se añadía agua fría a mitad de cocción para que los garbanzos se corten, es decir, para controlar que no se rompan. En olla exprés no puedes hacer esto, pero sí puedes dejar enfriar la olla bajo el grifo al final si ves que se han pasado un poco.
Qué hacer después de la cocción
Una vez cocidos, tus garbanzos están listos para múltiples usos.
Puedes guardarlos en su propio caldo de cocción dentro de un recipiente hermético en la nevera hasta 4 días. El caldo mantiene la humedad y evita que se sequen. Si prefieres congelarlos, escúrrelos bien, déjalos enfriar y guárdalos en porciones. Aguantan perfectamente hasta 3 meses congelados.
Para ensaladas, escúrrelos y enfríalos bajo agua fría para cortar la cocción. Combínalos con tomate, pimiento, cebolla morada y un buen aliño de aceite de oliva. Para hummus, tritúralos en caliente con tahini, ajo, limón y aceite. Para guisos rápidos, saltéalos con verduras, especias y un poco del caldo de cocción.
Los garbanzos cocidos en olla exprés son tu mejor aliado para comer legumbres sin dedicar horas a la cocina. Ahora que conoces los tiempos exactos y las variables que influyen, conseguir la textura perfecta es cuestión de práctica. Dos o tres tandas y habrás encontrado el punto exacto que te gusta.
